Cómo formar a personas adultas para el empleo

Cómo formar a personas adultas para el empleo

Cuando una persona adulta decide formarse dentro del programa de Formación para el Empleo (FPE), lo hace por diversas razones: tener más oportunidades para encontrar o mejorar su empleo, aprender a través de una oferta pública sobre aquello que le interesa, sobre lo que despierta su curiosidad o considera de utilidad para su vida personal o profesional. Otras veces sigue el consejo de de una persona conocida, de una empresa o de un servicio de orientación público.

La motivación principal es la inserción laboral, sin embargo, no nos engañemos,  la cruda realidad es que la situación laboral en España, hace que este objetivo se desdibuje.

Para reforzar este objetivo, la FPE actual debería complementar los conocimientos y las habilidades prácticas asociadas a cada especialidad formativa profesional, con procesos de aprendizaje que fomenten la adquisición de competencias transversales profesionales, especialmente aquellas que más valoran las empresas para sus trabajadores, pero no como contenidos aislados sino como parte del proceso de aprendizaje durante el curso.

Los docentes de FPE se convierten en entrenadores, orientadores y animadores de un alumnado desorientado y desmotivado profesionalmente.

Su labor docente no es sencilla, tienen que tener en cuenta las necesidades de un alumnado adulto con perfiles que pueden variar de un curso a otro y las necesidades de empresas en constante evolución. Con todo ello debe elaborar programas formativos que propicien procesos de aprendizaje eficaces en lo personal y lo profesional.

Necesidades del alumnado.

Para entenderlo mejor, lo relacionaré con dos artículos de Elearning Industry, una web para diseñadores de contenido eLearning y que suele tratar aspectos prácticos de diseño instruccional que también son aplicables a cualquier modalidad de impartición.

Uno de ellos,  8 características de los estudiantes adultos”. desgranaba las características qué influyen decididamente en la motivación de los adultos por aprender y cómo se puede impulsar a través de actividades:

  1. Control sobre su propio aprendizaje, a través de tareas de autoevaluación, de búsqueda de información, de presentar resultados a sus compañeros, etc.
  2. Orientados a resultados prácticos, diseñando actividades prácticas muy variadas.
  3. Menos abiertos de mente, promoviendo la exploración, el debate.
  4. Aprenden más lentamente pero de forma más intensiva, promover la interrelación y profundizar en el contenido más relevante.
  5. Experiencia personal previa, promover actividades donde puedan expresar o demostrar su experiencia.
  6. Aprendizaje voluntario, estimular su motivación intrínseca por aprender.
  7. Obligaciones personales que pueden obstruir el proceso de aprendizaje,ofrecer flexibilidad en las actividades o proyectos, plazos adaptados, etc.
  8. Tienen altas expectativas buscando resultados inmediatos. Proponer retos alcanzables, satisfacer desafíos y expectativas sobre el curso y sus contenidos.

En otro artículo de la misma web, “Entender las necesidades internas de los adultos que aprenden” , analiza aspectos desde un punto de vista más pedagógico, incluyendo esta infografía:

adult
ELearning Industry
  • Necesitan saber que están aprendiendo algo aplicable en un entorno laboral real.
  • Aprenden a través de la resolución de problemas.
  • Aprenden haciendo tareas prácticas (“learning by doing”).
  • Sabiendo que lo van a aplicar de forma inmediata.

Habitualmente animo en este blog a que el colectivo docente de FPE se forme en competencias digitales, empiece a utilizar herramientas TIC e integre gradualmente metodologías innovadoras en la impartición de cursos de formación para el empleo, pero no a cualquier precio.

Porque podremos integrar en las aulas de FPE las más innovadoras tecnologías, los últimos dispositivos móviles, la mejor conectividad a Internet, los contenidos digitales más sofisticados e interactivos,… pero todo ello servirá de poco, si todo ello no se adapta al modo en el que aprenden las personas adultas.

“La clave de la innovación en Formación para el Empleo está, no tanto en la aplicación de lo tecnológico y digital, sino en la adaptación de nuevas metodologías y recursos didácticos, al perfil de adultos que necesitan encontrar motivación por el aprendizaje”.

Si, puede parecer sencillo y hasta obvio, pero es que no hay que perder esta perspectiva cuando las personas adultas desempleadas son el centro de un sistema de formación que debe dejar de ser, cuanto antes, el patito feo de la formación profesional en este país.

¿La formación profesional “engancha”?Un vídeo y 4 reflexiones.

¿La formación profesional “engancha”?Un vídeo y 4 reflexiones.

Siguiendo con la línea de artículos en mi blog relacionados con la Formación Profesional, ya sea del sistema educativo o de formación para el empleo, me hago una pregunta:

¿Hacemos verdaderos esfuerzos por mostrar a los jóvenes todo lo que la formación profesional puede ofrecerles?.

La Comisión Europea ha anunciado que habrá II Semana Europea de la FP, del 20 al 24 de noviembre de 2017, tras el enorme éxito de la I Semana de la FP celebrada en diciembre de 2016, con cerca de 1000 eventos.

El siguiente vídeo del Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional, CEDEFOP, contiene testimonios de jóvenes que cuentan como la formación profesional les ha orientado a retomar sus estudios y encontrar un trabajo, a través de distintas iniciativas en diferentes países europeos.

Este vídeo me ha inspirado para atreverme a plasmar 4 reflexiones iniciales y repensar si es posible que la formación profesional que tenemos actualmente “enganche” a los y las jóvenes en España.

Y es que es necesario reducir las tasas de abandono de los estudios, que derivan como sabemos, en exclusión social y precaria empleabilidad en pleno siglo XXI.

El 60% de la juventud europea que abandonan sus estudios, son “ninis“, es decir ni estudian, ni trabajan.

1.Grandes empresas que ponen en marcha programas de formación profesional exitosos pero con escasa repercusión a nivel estatal. 
La iniciativa privada, en concreto algunas grandes empresas,  promueven programas como el de Empleabilidad de Fundación Telefónica, o el programa de prácticas del Banco Santander para graduados y con formación profesional media o superior.
 Las administraciones públicas, por su propia organización, no cuentan con la agilidad de las empresas privadas para montar este tipo de programas, pero se podrían buscar fórmulas para establecer convenios con estas empresas, por el alcance social de unas y la capacidad de contratación laboral, de otras.
Existen todavía muchas reticencias a la colaboración público-privada en la administración pública de nuestro país. Aunque en la teoría parece que se promueve, todavía se mira la empresa privada como receptora de subvenciones que debe subordinarse a las iniciativas (o no iniciativas) de la administración y ésto provoca de nuevo, resultados sesgados y sensación de inmovilismo.
2. Difusión y gestión de solicitudes poco ágiles de programas oficiales para jóvenes.
Seguimos faltos de vías de acceso próximas y flexibles a dichos programas  oficiales para los más jóvenes, a quienes tienen que resultar  sencillos de solicitar, rápidos de aprobar y atractivos por su empleabilidad. Sería necesario dedicar un presupuesto mayor para publicidad en medios de comunicación.
Un claro ejemplo es  el programa de Garantía Juvenil, que en algunas comunidades autónomas, está teniendo dificultades para encontrar jóvenes candidatos que cumplan con todos los requisitos, siendo parte del problema, tanto la desinformación como la demora en la inscripción en el fichero electrónico implementado a nivel estatal.
 3.Iniciativas autonómicas que ofrecen resultados geográficamente parciales.
El sistema de las autonomías, que no critico, propicia que los resultados de iniciativas como Garantía Juvenil o la Formación Dual , queden diluidos en las políticas autonómicas y no llegan a ofrecer resultados relevantes que revierta en el conjunto de las estadísticas a nivel estatal, y así nos va en los informes donde se nos compara a nivel internacional.
hace unos meses el blog del Servicio Valenciano de Empleo y Formación, Servef ponía su granito de arena con un video. Pero es eso, un granito de arena.

4. Información sobre formación profesional a los jóvenes a través de medios de comunicación donde no están los jóvenes.

Se han hecho distintos esfuerzos en España de poner en valor la FP (la del sistema educativo) a través de campañas publicitarias en medios como la TV, portales digitales , como Descubre la FP, de la Fundación Atresmedia o todoFP del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte . Pero son medios que no visitan. los que tenemos hijos lo sabemos, ellos están en las redes sociales y en Youtube, por lo menos ahora…pero que en 5 años estará en otros espacios.

“Para acercar a los jóvenes la FP, estamos obligados a adaptarnos, porque sus hábitos y canales de consumo de información han cambiado radicalmente”.

¿Qué tal si se difundieran casos de éxito de la formación profesional de personas influyentes en los jóvenes? LLegar a la juventud utilizando los canales de información que tanto consumen hoy en día: las redes sociales, los videos, Youtube.   Quizá se contribuiría a que valoraran la formación profesional socialmente, tuviera “swag“(estilo) entre los jóvenes, y se reconociera como la mejor vía para lograr una formación profesional directa, accesible, motivadora y acorde con lo que demandan las empresas.

Las técnicas de marketing digital, nos hablan de  que actualmente son los influencers los que marcan qué comprar o qué usar.

“Un influencer es una persona que es capaz de movilizar opiniones y crear reacciones debido a su credibilidad en una temática concreta.

Son líderes de opinión y figuras mediáticas dentro de un área o sector.

Lo que digan, va a misa.”

Mmm… ¿Sería una idea descabellada, promover la formación profesional, a través de influencersyoutubers de la FP?…Ahí lo dejo.