Cómo formar a personas adultas para el empleo

Cómo formar a personas adultas para el empleo

Cuando una persona adulta decide formarse dentro del programa de Formación para el Empleo (FPE), lo hace por diversas razones: tener más oportunidades para encontrar o mejorar su empleo, aprender a través de una oferta pública sobre aquello que le interesa, sobre lo que despierta su curiosidad o considera de utilidad para su vida personal o profesional. Otras veces sigue el consejo de de una persona conocida, de una empresa o de un servicio de orientación público.

La motivación principal es la inserción laboral, sin embargo, no nos engañemos,  la cruda realidad es que la situación laboral en España, hace que este objetivo se desdibuje.

Para reforzar este objetivo, la FPE actual debería complementar los conocimientos y las habilidades prácticas asociadas a cada especialidad formativa profesional, con procesos de aprendizaje que fomenten la adquisición de competencias transversales profesionales, especialmente aquellas que más valoran las empresas para sus trabajadores, pero no como contenidos aislados sino como parte del proceso de aprendizaje durante el curso.

Los docentes de FPE se convierten en entrenadores, orientadores y animadores de un alumnado desorientado y desmotivado profesionalmente.

Su labor docente no es sencilla, tienen que tener en cuenta las necesidades de un alumnado adulto con perfiles que pueden variar de un curso a otro y las necesidades de empresas en constante evolución. Con todo ello debe elaborar programas formativos que propicien procesos de aprendizaje eficaces en lo personal y lo profesional.

Necesidades del alumnado.

Para entenderlo mejor, lo relacionaré con dos artículos de Elearning Industry, una web para diseñadores de contenido eLearning y que suele tratar aspectos prácticos de diseño instruccional que también son aplicables a cualquier modalidad de impartición.

Uno de ellos,  8 características de los estudiantes adultos”. desgranaba las características qué influyen decididamente en la motivación de los adultos por aprender y cómo se puede impulsar a través de actividades:

  1. Control sobre su propio aprendizaje, a través de tareas de autoevaluación, de búsqueda de información, de presentar resultados a sus compañeros, etc.
  2. Orientados a resultados prácticos, diseñando actividades prácticas muy variadas.
  3. Menos abiertos de mente, promoviendo la exploración, el debate.
  4. Aprenden más lentamente pero de forma más intensiva, promover la interrelación y profundizar en el contenido más relevante.
  5. Experiencia personal previa, promover actividades donde puedan expresar o demostrar su experiencia.
  6. Aprendizaje voluntario, estimular su motivación intrínseca por aprender.
  7. Obligaciones personales que pueden obstruir el proceso de aprendizaje,ofrecer flexibilidad en las actividades o proyectos, plazos adaptados, etc.
  8. Tienen altas expectativas buscando resultados inmediatos. Proponer retos alcanzables, satisfacer desafíos y expectativas sobre el curso y sus contenidos.

En otro artículo de la misma web, “Entender las necesidades internas de los adultos que aprenden” , analiza aspectos desde un punto de vista más pedagógico, incluyendo esta infografía:

adult
ELearning Industry
  • Necesitan saber que están aprendiendo algo aplicable en un entorno laboral real.
  • Aprenden a través de la resolución de problemas.
  • Aprenden haciendo tareas prácticas (“learning by doing”).
  • Sabiendo que lo van a aplicar de forma inmediata.

Habitualmente animo en este blog a que el colectivo docente de FPE se forme en competencias digitales, empiece a utilizar herramientas TIC e integre gradualmente metodologías innovadoras en la impartición de cursos de formación para el empleo, pero no a cualquier precio.

Porque podremos integrar en las aulas de FPE las más innovadoras tecnologías, los últimos dispositivos móviles, la mejor conectividad a Internet, los contenidos digitales más sofisticados e interactivos,… pero todo ello servirá de poco, si todo ello no se adapta al modo en el que aprenden las personas adultas.

“La clave de la innovación en Formación para el Empleo está, no tanto en la aplicación de lo tecnológico y digital, sino en la adaptación de nuevas metodologías y recursos didácticos, al perfil de adultos que necesitan encontrar motivación por el aprendizaje”.

Si, puede parecer sencillo y hasta obvio, pero es que no hay que perder esta perspectiva cuando las personas adultas desempleadas son el centro de un sistema de formación que debe dejar de ser, cuanto antes, el patito feo de la formación profesional en este país.

Comunidades digitales de aprendizaje para docentes innovadores.

Comunidades digitales de aprendizaje para docentes innovadores.

Si estás leyendo este artículo es que ya has dado un salto cualitativo y tienes claro que:

  • El aprendizaje permanente en el ámbito de la docencia no tiene vuelta atrás, como ya ocurre en todos los ámbitos profesionales.
  • intuyes que el aprendizaje informal, te puede ayudar a adquirir el conocimiento y las habilidades que necesitas a corto plazo.
  • Buscas o ya has encontrando espacios virtuales donde compartir tus intereses, tus conocimientos, tus dudas y tus experiencias como docente?
  • Valoras poder comunicarte con quienes tienen tus mismos objetivos:
    • reciclarse como profesional de la formación o la educación en general
    • mejorar la motivación y la calidad del aprendizaje en el entorno del aula
    • explorar las oportunidades de aprendizaje que el mundo digital ofrece.

Todo esto puedes ponerlo en práctica a través de “comunidades de aprendizaje” en entornos digitales de comunicación.

¿QUÉ ES UNA COMUNIDAD DE APRENDIZAJE?

“Una comunidad de aprendizaje es un grupo de personas que aprende en común, utilizando herramientas comunes en un mismo entorno.”

En el contexto de docentes con competencias digitales , la definición anterior se adaptaría siendo las personas, docentes; las herramientas, las redes sociales y el entorno, Internet. Así,

“Una comunidad de aprendizaje docente es un grupo de docentes que aprenden sobre sus intereses, utilizando las redes sociales en el entorno de Internet.”

TIPOS DE COMUNIDADES

Según explica Sandra Sanz Martos docente e investigadora de la UOC  en la revista COMeIN, existen distintos tipos de comunidades : comunidades de aprendizaje, comunidades de interés o comunidades de prácticas.

Para entenderlo mejor he creado una tabla comparativa  qué diferencia los tipos de comunidades según el tipo de participantes, su utilidad, el entorno virtual donde se difunde, su duración en el tiempo o los perfiles o roles que adopten los participantes.

Comunidades

de aprendizaje

Comunidades

de interés

Comunidades

de prácticas

Participantes

Alumnos, docentes trabajadores. Conocidos

Público general.

Desconocidos

Con misma actividad profesional. Conocidos o desconocidos

Utilidad

Colaboración proyectos de aula

Manejo herramientas

Intercambio información y experiencias

Aficiones e interés común

Adquisición de conocimiento y habilidades profesionales

Entorno

eLearning

Páginas web, redes sociales

Intranets

Caducidad

Cuando se logra

el objetivo de aprendizaje

No caduca

Caduca o no. Según interés

Perfiles

participante

dinamizador

participante

líder

participante

dinamizador

En muchas ocasiones los distintos parámetros de las comunidades en el ámbito docente, como es nuestro caso, se entremezclan, y se llaman coloquialmente “comunidades de aprendizaje” a todo tipo de comunidades digitales. Y es que, en el uso de espacios virtuales lo importante es el uso intuitivo y efectivo de estas  herramientas digitales, sin preocuparnos por tener que acotar, cuáles serán nuestros parámetros de participación.

Yo participo desde hace varios años en numerosas comunidades (c. de interés, para ser rigurosos) utilizando distintas redes sociales. En ellas he encontrado multitud de oportunidades de aprendizaje informal de primer nivel, contactos y oportunidades profesionales, información, experiencias, recursos didácticos, blogs educativos y de empleo, etc.

Decir que publico activa y regularmente en todas ellas, sería mentir, para bien y para mal el día tiene 24 horas, pero recibo actualizaciones de aquellos grupos que más me interesan y periódicamente entro para ver novedades y publicar información, contenido y artículos de mi blog cuando los considero de interés para un grupo.

Participar en comunidades digitales de aprendizaje me ha dado la confianza de estar al tanto de las últimas tendencias técnicas y pedagógicas, no solo a nivel estatal sino a nivel internacional, de interactuar con expertos e investigadores de gran prestigio y la satisfacción de formar parte de grupos de profesionales docentes, que aun estando próximos geográficamente, no llegaríamos de otro modo a imaginar todo lo que podemos compartir .

Se nota mucho que soy una entusiasta de las comunidades de aprendizaje…verdad?

En el próximo artículo hablaremos de distintas redes sociales y cómo participar en sus comunidades.

 

 

 

Las Google Apps en la formación de los desempleados

googleapps

Todos estaremos de acuerdo en que es deseable que las aulas de Formación Profesional para el empleo (FPE), independientemente de qué familia profesional hablemos, reproduzcan las dinámicas de trabajo de las empresas.

Si las empresas ya están inmersas en un proceso de digitalización imparable, parece obvio que es imprescindible que las personas desempleadas adquieran la competencia digital adecuada e integrada en los cursos de FPE, para que mejore su empleabilidad en empresas digitalizadas.

Y es que las empresas no solo están transformándose con la adquisición de maquinaria robotizada y aplicaciones digitales de gestión, sino también  en áreas de competencia digital más transversales como por ejemplo,

  • la gestión y seguridad de la  información y documentación,
  • o la comunicación y la colaboración, ya sea interna o con clientes y proveedores.

La mejor forma, en mi opinión, es incluir el uso de herramientas digitales durante el proceso de enseñanza-aprendizaje de estos cursos, es decir en las actividades, en los proyectos y por supuesto en la adquisición de conocimientos a través de la exploración y la experimentación.

Actualmente hay un porcentaje importante de docentes que por diferentes motivos todavía se sienten inseguros en la utilización de aplicaciones digitales en las aulas de FPE como herramientas habituales de aprendizaje y desempleados que proceden de un sistema educativo donde no tuvieron oportunidad de utilizar recursos digitales.

Sin embargo, alumnos y docentes han adoptado la tecnología de forma casi natural como herramienta de información y comunicación a nivel personal, con la utilización de móviles (smartphones) que se han convertido en pequeños ordenadores de bolsillo, con enormes posibilidades de integración con otros dispositivos.

En móviles, tabletas y ordenadores instalamos aplicaciones como las apps de Google (Gmail, Calendario, Youtube, G. Drive, Traductor,…) que se utilizan a nivel personal y que se pueden utilizar como herramientas de aprendizaje.

Para ellos y ellas, docentes y alumnos, estas 7 razones por las que deberían empezar a utilizar las App de Google en las aulas de FPE:

  1. Se evitan o minimizan las actitudes de rechazo a la tecnología por parte de los participantes porque conocen Google, les resulta familiar, inicialmente como herramienta de búsqueda o visualizando videos.
  2. Les introduce de forma gradual en el uso de la tecnología con aplicación profesional.
  3. Los docentes pueden adquirir o mejorar su competencia digital con las App de Google Suite, por su sencillez de manejo, para experimentar el envío de documentos, encuestas o evaluaciones a los alumnos.
  4. Los docentes pueden sugerir actividades de aprendizaje basado en problemas (ABP) o basado en proyectos.
  5. Las actividades pueden realizarse dentro y fuera del aula, como ocurre en el ámbito laboral, con ordenadores o con dispositivos móviles (tabletas o teléfonos móviles) gracias a la integración de las apps de Google en diferentes dispositivos.
  6. Adquieren una competencia digital media a través de la práctica resolviendo situaciones laborales reales.
  7. Les abre puertas para acceder a puestos de trabajo de empresas digitalizadas o en proceso de digitalización que ya utilizan el Suite de Google.

La formación profesional, en concreto la formación para el empleo, necesita recibir un impulso de las administraciones, para facilitar y fomentar la renovación en las metodologías de impartición y la mejora de la competencia digital de docentes y participantes de los cursos.
Mientras en las administraciones avanzamos poco a poco en la puesta en marcha de estas iniciativas, los centros de formación y el colectivo docente  puede empezar a transformar la FPE desde sus parcelas de actuación con pequeños cambios significativos.

Otros enlaces relacionados:

10 razones de por qué las Google Apps están cambiando el aula
10 formas de utilizar Google Apps para liberarse del papel

Video killed the “teacher star”…

Video killed the “teacher star”…

“Video killed the “teacher star”… No, no he confundido la letra de la canción de The Buggles…

Pero me viene que ni pintado este título para ilustrar que el vídeo está cobrando más y más protagonismo como recurso didáctico en las aulas. Su uso, entre otras herramientas y recursos, empiezan a desbancar al “docente estrella” entendido como aquel docente que dirige y centraliza el proceso de aprendizaje, dando paso al “docente facilitador” que utiliza el vídeo como un gran aliado para favorecer la motivación y la implicación del alumnado dentro de su proceso de aprendizaje.

Ver vídeos de Youtube, es uno de los mayores entretenimientos de niños, jóvenes y adultos en la actualidad. Y es que la comunicación audiovisual triunfa todos los ámbitos, incluido el del aprendizaje. La fascinación por el lenguaje audiovisual, el poder de la imagen para captar la atención del espectador ha hecho que el vídeo haya ido evolucionando y se haya venido utilizando durante décadas como recurso didáctico en las aulas.

La formación para el empleo, como formación profesional que es, basa el aprendizaje en la adquisición de competencias profesionales por lo que los vídeos resultan herramientas indispensables del docente y del alumno.  Y es que las funciones básicas de un video como adelante-atrás, pausa, repetición, quitar la voz, mostrar subtítulos, permiten comprender las fases de un proceso, el funcionamiento de una máquina, cómo manipular materiales, reconocer útiles y herramientas, cómo funciona un programa informático o cómo resuelve un profesional un caso real.

Con la introducción paulatina de ordenadores personales y dispositivos móviles (portátiles, tabletas y smartphones) como herramientas de aprendizaje, los alumnos pueden reproducir vídeos instantáneamente dentro y fuera del aula.

Una consecuencia de esta nueva forma de consumir videos ha sido que algunos formatos que parecían obsoletos hayan evolucionado:

Televisión Educativa,

cine-forum,

– video interactivo.

Otra consecuencia, es que los docentes pueden adaptar las actividades didácticas que se basan en videos, para que puedan realizarse desde cualquier lugar:

-Facilitando enlaces a vídeos de apps como  Youtube y Vimeo . Para ello el docente habrá hecho una labor de “curación de contenidos” previa, facilitando al alumno aquellos vídeos que se adapten a su nivel o con contenido directamente relacionado con el contenido curricular.

videos y videotutoriales  en cursos de modalidad eLearning o en los actuales cursos gratuitos MOOC, donde el docente o incluso un actor  orienta y guía al alumno a lo largo de una secuencia de aprendizaje.

videotutoriales o screencast grabados por los propios docentes de cursos presenciales en los que explican algo a su alumnado. Es lo que se llama “clase invertida” o Flipped Classroom. El alumno lo visualiza, toma nota de posibles dudas y en el aula se resuelven y se llevan a cabo actividades  relacionadas con el contenido del video.

videotutoriales grabados por los propios alumnos. Se trata de una evolución del uso didáctico del video ya que se trata de que sea el alumno el autor del videotutorial. Sería la versión avanzada de preparar una presentación de diapositivas explicando un tema.

La técnica de screencasting permite grabar voz en off mientras se comparte la pantalla del ordenador. Este tipo de videos no es sólo útil para los profesores es una gran herramienta para permitir que los estudiantes muestren lo que saben sobre un tema.

Para realizar este tipo de actividad, el alumnado adquiere competencias de trabajo en equipo, ya que desde el proceso de búsqueda de información, guionado, grabación y posterior edición pueden intervenir un equipo de personas, además de que adquieren un buen nivel de competencia digital en el área de creación de contenido.

Silencio, se graba!

En la actualidad, grabar un videotutorial es muy sencillo.Podemos grabar con un teléfono móvil, con una tableta o con el propio ordenador. Bastará con probar de forma autodidacta o buscar vídeos sobre cómo funcionan algunas herramientas de captura de imágen. Existen herramientas gratuitas, de pago, con instalación o disponibles online.

Mi consejo es que los alumnos empiecen con una proyecto de grabación acerca de un tema con el que ya estén familiarizados. Por ejemplo, que graben un video de 20 segundos sin intención de publicarlo, solo para que prueben y vean el resultado.

Seguramente algunos alumnos ya tengan experiencia grabando videos caseros o se hayan grabado ellos mismos jugando a algún videojuego, emulando a algún Youtuber. Sería un buen comienzo. Aunque el objetivo no es lograr videotutoriales profesionales, al menos deberían incluir los siguientes elementos:

  • Que se presenten.
  • Explicar lo que va a ocurrir.
  • Contar la historia.
  • Hacer un resumen o cierre.

Es recomendable grabar la pantalla del ordenador de sobremesa o el portátil cuando predomine el texto y el uso de programas y aplicaciones. Podéis probar alguna de estas herramientas:

Se recomienda grabar con la tableta, cuando se trate de dibujos, imágenes, textos cortos. En estos casos probad con estas apps:

¿ya estás pensando en el primer videotutorial que tú o tus alumnos vais a grabar?

Gracias a los avances en materia audiovisual, el vídeo ha pasado de ser un recurso pasivo a ser un elemento activo y participativo, dentro y fuera del aula.

Y es que, el docente ya no es el centro de atención, ya no es la “estrella” en el aula, sin embargo los alumnos tiene en las imágenes, en el vídeo nuevos espacios para la creatividad, la expresión y la experimentación.

Video killed the “teacher star”.

 

¿Redes sociales para formar a trabajadores?

¿Redes sociales para formar a trabajadores?

 

Facebook, Twitter, Google+, YouTube, Instagram, Pinterest,…

Seamos realistas. Las redes sociales tienen muy mala prensa en el ámbito educativo. Los centros educativos ofrecen charlas a las familias y a los alumnos, acerca de cómo controlar el acceso a redes sociales, se limita o se prohíbe directamente el uso de dispositivos móviles en los centros y se trabaja en entornos virtuales de aprendizaje cerrados. (Moodle, Blackboard,WebCT,..).

Social media communication concept

Estas actitudes se ven respaldadas por:

  • comprensibles argumentos de educadores y familias en torno a la ciberseguridad, debido a que los alumnos son menores de edad.
  • el uso de móviles provocaría distracciones durante las clases.
  • el centro de formación haya “deshabilitado” entre otros contenidos de la red, el acceso a redes sociales.
  • Desconocimiento de los docentes acerca de las posibilidades que ofrecen las redes sociales como recurso didáctico.

Recuerdo una experiencia piloto, de un proyecto internacional de aprendizaje colaborativo con alumnos y alumnas de varios países europeos. El primer problema a salvar, fue argumentar convenientemente a la dirección del Instituto de Educación Secundaria participante e instancias superiores que teníamos que utilizar Facebook como herramienta de comunicación informal y gestión de equipos con un grupo de alumnos y docentes. Lo cierto es que hubo una buena colaboración y logramos que “un aula” tuviera dicho acceso. Estos alumnos fueron durante unos meses, la excepción de todo el instituto.

Sin embargo, en los cursos de formación para el empleo algunos de los argumentos expuestos caen por su propio peso y es más, en la formación de adultos, la propia evolución del sector empresarial en estrategias de comunicación, debería servir de referente para avanzar en el uso de estas aplicaciones.

Es un hecho que las empresas, grandes y pequeñas ya  están utilizando las redes sociales como herramienta de comunicación habitual en equipos de trabajo y el correo electrónico se irá limitando cada vez más a comunicaciones unidireccionales y es que:

  • Las empresas están descubriendo que las redes sociales (horizontales o verticales) les permiten gestionar y compartir información entre sus empleados. Por ello, está empezando a tenerse en cuenta como parte de la estrategia de comunicación de muchas empresas.
  • Las redes sociales son un complemento a la página web corporativa, ofreciendo un espacio de comunicación más cercano  que da una mayor visibilidad a las empresas entre sus potenciales clientes.
  • Las redes sociales generales permiten establecer vínculos profesionales entre expertos reconocidos en un campo profesional que comparten los últimos avances de un determinado sector.
  • Las redes sociales profesionales, como Linkedin, permiten contactar con profesionales de cada sector, mantener relaciones cordiales participando en grupos donde se comparte información y enlaces de interés, permite identificar competidores en el mercado, pero también mantener buenas relaciones y establecer incluso estrategias de colaboración.
  • Cada vez más las empresas se plantean crear una red social empresarial, desde un blog corporativo o colaborativo que de valor añadido a la empresa o una red social interna que establezca lazos entre los trabajadores, fomentando el sentido de pertenencia a un grupo.
  • El uso profesional de las redes sociales permite el aprendizaje informal de los trabajadores de una empresa. Por este motivo es conveniente que las empresas consideren la participación en redes sociales como un tiempo productivo, como en su momento se hizo con  la gestión del correo electrónico.

Se da la paradoja de que el alumnado hace un uso intensivo de las redes sociales en su vida personal y sus tareas cotidianas –están prácticamente «conectados» durante todo el día,pero por otro lado desconocen la aplicación y la utilización didáctica que se puede dar a las redes sociales.

Veamos una infografía sobre el uso de las redes sociales de los españoles:

infografia redes sociales 2015.jpg

Por tanto, resulta incluso beneficioso que los formadores de personas desempleadas adquieran competencia digital y metodológica adecuada para incluir actividades  donde los alumnos experimenten las posibilidades de aprendizaje social y colaborativo que ofrecen las redes sociales y los beneficios que le reportaría utilizarlas como herramientas de comunicación en las empresas.

Sabemos que la formación para el empleo mejora metodológicamente cuando se simulan situaciones reales que incluyen las tecnologías que encontrarán los trabajadores en las empresas.

Entre los posibles usos de las redes sociales en la formación de desempleados, apunto algunos:

  • Publicar y compartir información relacionada con un tema o un actividad propuesta;
  • El autoaprendizaje, gracias al acceso consciente a otras fuentes de información;
  • El trabajo en equipo estableciendo comunicación alumno-alumno;
  • La comunicación alumno-profesor para resolución de dudas, enlace a tareas finalizadas;
  • Contacto con expertos profesionales que pueden ser invitados virtualmente al aula

Estos usos se pueden llevar a cabo a través de infinidad de actividades que hacen que el aprendizaje sea más interactivo y significativo y sobre todo, que se desarrolle en un ambiente mucho más dinámico. Un ejemplo son las comunidades de aprendizaje creadas en Google+ que se están creando en torno a muchos MOOC (massive open online courses).

Por todo ello, su utilización y familiarización resulta de gran ayuda durante la formación para el empleo, donde el alumnado puede descubrir todo el potencial profesional que ofrecen las redes sociales para su futuro profesional, ya que la gran mayoría de las empresas manejan ya estas aplicaciones en el desarrollo de sus funciones.

Si eres docente de formación para el empleo y ya utilizas las redes sociales en tu aula, enhorabuena!! Seguro que además de éstos,  has encontrado más usos de las redes. ¿Te animas a compartirlo aquí?.

 

 

 

¿Donde están los docentes innovadores de FPE?

¿Donde están los docentes innovadores de FPE?

En la actualidad, si tienes algo de curiosidad por las nuevas tendencias didácticas y las nuevas tecnologías, encuentras cientos de experiencias y buenas prácticas que difunden los profesores, principalmente de los distintos niveles del sistema educativo. También se puede encontrar bastante oferta formativa centrada en este colectivo docente.

Pero apenas encontrarás repercusión de la actividad que llevan a cabo los y las docentes de los cursos para desempleados, en quienes la administración deposita mucha de la responsabilidad de formar a los ciudadanos desempleados y trabajadores de este país con escasa cualificación profesional. Raro, raro…

¿Es que no innovan los docentes de FPE? Y si lo hacen, ¿por qué apenas trasciende?

10 motivos por los que vemos poca innovación en formación para el empleo:

Por parte de los docentes:

  • Falta de oferta formativa de especialización docente centrada en metodologías disruptivas e innovadoras y de competencia digital docente para este colectivo. Sí, esto es cierto, pero la oferta formativa de aprendizaje informal en la red para profesores de educación no discrimina a los docentes de formación para el empleo.
  • Escasa competencia digital en los docentes de FPE. Quienes la tienen la aprenden de forma principalmente autodidacta.
  • La discontinuidad en su contratación como docentes (hecho obvio), puede afectar a su motivación, dado que pasan por periodos de inactividad laboral pero este hecho podría ser considerado como una oportunidad para  actualizar conocimientos y competencias digitales . Entramos en terreno resbaladizo, el de  la actitud hacia el aprendizaje permanente.
  • Escasa cultura del “compartir” entre los docentes, provoca que hayan escasas redes o comunidades de aprendizaje  de docentes de formación para el empleo compartiendo experiencias, buenas prácticas y proyectos. Iniciativas concretas como e-twining se echan en falta en la formación para el empleo a nivel europeo.
  • La difusión aislada en las redes, en los cursos MOOC y en los medios de comunicación, de lo que ocurre en las aulas de cursos para desempleados, en cuanto al uso de nuevas metodologías, recursos didácticos y tecnológicos se refiere, hace que estas experiencias no se contagien.

Por parte de la administración:

  • Los programas formativos oficiales (sea cual sea su familia profesional) no exigen como requisito docente, acreditar competencia transversal en competencia digital, junto a la competencia metodológica.
  • Las administraciones de las CCAA (como consecuencia del punto anterior) no suelen puntuar en sus baremos de valoración de docentes de FPE, como criterios específicos ni la especialización en metodologías didácticas innovadoras, ni la competencia digital docente. ¡Ni siquiera en el certificado de profesionalidad de Docencia de la Formación Profesional para el Empleo, la especialidad de Tutor de Teleformación o Metodología de la Formación Abierta y a Distancia!
  • Las administraciones que gestionan la FPE fomentan y difunden de forma muy tibia, la introducción de nuevas metodologías didácticas que repercutan al fin y al cabo en una mejor calidad didáctica de los cursos y en propiciar ambientes de aprendizaje cercanos a los futuros ambientes laborales del alumnado.
  • Las administraciones que gestionan la FPE centran sus esfuerzos “innovadores” en programar  eLearning o teleformación  para lograr flexibilizar y rentabilizar el acceso a la formación de los desempleados a través del aprendizaje en Internet.
  • Muchos centros de formación de FPE, confunden lo que significa “uso de metodologías innovadoras en las aulas”, entendiendo en ocasiones que se trata de dotarlas de pizarras electrónicas y aulas con ordenadores y creyendo que la  inclusión de equipamiento informático y audiovisual garantizara, “per sé” una formación innovadora y de calidad.

Aun en estas circunstancias, algunos docentes de formación para el empleo, empiezan a tener alguna presencia en foros  de innovación didáctica en la red, bien por iniciativa propia, bien porque proceden del sistema educativo o porque participan en iniciativas de algunas administraciones.

Este último caso, que bien conozco,  es el de docentes vocacionales y comprometidos de distintos Talleres de Empleo de la Comunidad Valenciana, que promueve el Servicio Valenciano de Empleo y Formación, Servef.

Un proyecto integral de atención metodológica a este colectivo docente desde 2008 hasta hoy, donde hemos puesto en marcha:

google+ creared

Este colectivo docente ha aprendido a utilizar de forma autodidacta distintas herramientas TIC como recursos de aula, leen blogs especializados e informes sobre innovación didáctica, comparten sus experiencias, trabajan en equipo para desarrollar recursos didácticos que comparten en la red y participan en foros con otros docentes con sus mismas inquietudes.

la foto (3)

Ellas y ellos, logran motivar a sus alumnos para que adquieran conocimientos y habilidades en especialidades como Albañilería, Mantenimiento o Jardinería a través del aprendizaje basado en proyectos utilizando las TIC. De este modo, el alumnado adquiere competencias digitales en áreas como la búsqueda y gestión de información, la redacción y comunicación en edublogs y redes sociales o la creación de presentaciones con contenido propio de las especialidades y que utilizan para contar lo que aprenden en centros escolares, en rutas turísticas, o en páginas web de su población. Estas competencias mejoran en este especial colectivo de alumnos su autoestima, su motivación por aprender y su capacidad de integración social y laboral.

Estas y estos docentes son mis héroes!

¿Qué es “innovar en formación”?

En psicopedagogía, “formación” se define como  el proceso mediante el cual se adquieren conocimientos y se posibilita la integración de esos conocimientos a la vida de una persona. Una definición bastante generalista, que precisa muchos matices.

En nuestro país, si hablamos de “formación” relacionada con la obtención de competencias profesionales, el término se complica, no por su valor semántico, sino por su adscripción a distintos organismos públicos. Mal empezamos…
Hablamos de la “Formación Profesional“, tanto en el ámbito educativo como en el ámbito laboral:

  • La Formación Profesional o FP, dependiente del Ministerio y Consejerías de Educación de las CCAA.
  • La Formación Profesional para el Empleo o FPE dependiente del actual Ministerio de Empleo y Seguridad Social y las respectivas Consejerías donde se descentralizan estas competencias en las Comunidades Autónomas.

Veamos cómo se trata de abordar la innovación en ambos casos.

¿Cómo trata de innovar la FPE?

La Administración  laboral a nivel estatal, concretamente el Servicio de Empleo Público Estatal, SEPE, incide en la reciente Ley de Reforma de la Formación para el empleo, que es necesario acelerar  la adecuación de los programas de los certificados de profesionalidad  y especialidades  registradas en su catálogo oficial. ¿Podemos decir que ésto es innovación?

La lentitud de los mecanismos metodólógicos y administrativos establecidos para actualizar currículos y programas formativos, no pueden competir con la velocidad a la que se suceden los cambios en el entorno laboral actual. Estos cambios afectan no solo a los avances tecnológicos en las empresas, sino también a las competencias transversales que un trabajador necesita para trabajar en entornos colaborativos en una economía global, basada actualmente en el conocimiento, la información y la comunicación.

Además un trabajador, independientemente del sector donde quiera trabajar o formarse, necesita adquirir hoy en día, entre otras importantes competencias clave, una serie de competencias digitales que serán a corto plazo, sus herramientas de trabajo habituales.

El trabajador busca cursos que todavía no existen en el catálogo oficial del SEPE o está todavía en fase experimental, o no se ha desarrollado esa especialidad en una modalidad flexible como la teleformación,…. Y es que, insisto, la administración no tiene suficientes mecanismos para actuar con flexibilidad y agilidad cuando se trata de modificar y actualizar  los currículos o programas formativos   de los certificaciones de profesionalidad oficiales y las cualificaciones que acredita.

La realidad es que la Formación para el Empleo, se convierte, para un alto porcentaje de trabajadores con escasa cualificación, en una oportunidad de oro (en ocasiones su “última oportunidad”) para adaptarse a un entorno laboral en constante cambio: ocupaciones emergentes, avances tecnológicos, nuevos procesos de trabajo, nuevos estilos de relación laboral, pero todo ello choca con la lentitud de actualización de cualificaciones  y certificados de profesionalidad por parte de la administración laboral.

La nueva Ley de la Reforma de la FP, nombrada anteriormente (ahonda en reformar si, creando mecanismos de inspección y penalización  para evitar el fraude de determinados centros de formación que encontraron en este subsistema un oportunidad de negocio). La ley habla también de fomentar la modalidad de teleformación,… si,pero no se incide en fomentar métodos innovadores y disruptivos de aprendizaje en las aulas(modalidad presencial) de formación para el empleo o de integrar la alfabetización digital en los cursos.

Si el objetivo es cualificar a trabajadores del s. XXI adaptados a las necesidades reales de las empresas, se tienen que buscar otras fórmulas de innovación:

  • Las aulas deben convertirse en verdaderos espacios de aprendizaje para los alumnos y de comunicación con las empresas, antes incluso de realizar periodos de prácticas. Se tiene que acercar la realidad empresarial al alumno y experimentar la resolución de problemas reales y el aprendizaje colaborativo basado en proyectos (ABP), durante el desarrollo del curso. Las prácticas no laborales que realizan los alumnos resultan insuficientes, en ocasiones frustrantes y chocan con la realidad de las empresas que optan por formar directamente a los trabajadores cuando son contratados o recurren a formación privada. Con ello se crea cierta desconfianza en las programas formativos que financia y gestiona la administración laboral.
  • Introducir el uso de dispositivos móviles en las aulas (ordenadores, portátiles, tablets o teléfonos móviles). Esto no debe confundirse con las aulas informáticas que conocemos hasta ahora, que fomentan el aprendizaje dirigido, individual y de manejo de software.
  • Asegurar una óptima conectividad (acceso WIFI a Internet) en todos los espacios de aprendizaje del centro incluyendo talleres y espacios comunes, fomentando el aprendizaje ubicuo (en cualquier lugar,dispositivo
  • Introducir metodologías disruptivas e innovadoras para utilizar los recursos tecnológicos en un ambiente de aprendizaje personalizado y colaborativo.
  • Requerir y contratar docentes competentes en materia digital y metodologías innovadoras en las aulas.

¿Cómo innova la FP del sistema educativo?

Desde hace unos años viene produciéndose un movimiento de innovación en el ámbito educativo, tanto en Primaria y Secundaria, como en FP y las universidades, fomentado tanto por las administraciones públicas educativas, como por parte de docentes, primero como experiencias aisladas y luego en colectivos, asociaciones, comunidades y últimamente con programas específicos de actualización docente con financiación pública.

Esta intensa actividad se está traduciendo en iniciativas de formación tanto formal como informal  en competencia digital docente, metodologías innovadoras, creación de repositorios de recursos didácticos (Procomún, Agrega ) y planes de centros experimentales TIC, incipiente introducción a la Robótica, etc.

No deja de ser curioso que en España, sea el sistema educativo el que se preocupe más del aprendizaje permanente (a lo largo de toda la vida) de los futuros trabajadores, que el propio sistema de Formación para el empleo, cuando los alumnos de la FPE no son los “futuros” sino los “actuales” trabajadores que deben insertarse de forma inmediata en empresas inmersas en la economía del conocimiento.

Ya va siendo hora que nos planteemos  empezar realmente a innovar en “Formación profesional para el empleo”, ¿no les parece?