Las Google Apps en la formación de los desempleados

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Todos estaremos de acuerdo en que es deseable que las aulas de Formación Profesional para el empleo (FPE), independientemente de qué familia profesional hablemos, reproduzcan las dinámicas de trabajo de las empresas.

Si las empresas ya están inmersas en un proceso de digitalización imparable, parece obvio que es imprescindible que las personas desempleadas adquieran la competencia digital adecuada e integrada en los cursos de FPE, para que mejore su empleabilidad en empresas digitalizadas.

Y es que las empresas no solo están transformándose con la adquisición de maquinaria robotizada y aplicaciones digitales de gestión, sino también  en áreas de competencia digital más transversales como por ejemplo,

  • la gestión y seguridad de la  información y documentación,
  • o la comunicación y la colaboración, ya sea interna o con clientes y proveedores.

La mejor forma, en mi opinión, es incluir el uso de herramientas digitales durante el proceso de enseñanza-aprendizaje de estos cursos, es decir en las actividades, en los proyectos y por supuesto en la adquisición de conocimientos a través de la exploración y la experimentación.

Actualmente hay un porcentaje importante de docentes que por diferentes motivos todavía se sienten inseguros en la utilización de aplicaciones digitales en las aulas de FPE como herramientas habituales de aprendizaje y desempleados que proceden de un sistema educativo donde no tuvieron oportunidad de utilizar recursos digitales.

Sin embargo, alumnos y docentes han adoptado la tecnología de forma casi natural como herramienta de información y comunicación a nivel personal, con la utilización de móviles (smartphones) que se han convertido en pequeños ordenadores de bolsillo, con enormes posibilidades de integración con otros dispositivos.

En móviles, tabletas y ordenadores instalamos aplicaciones como las apps de Google (Gmail, Calendario, Youtube, G. Drive, Traductor,…) que se utilizan a nivel personal y que se pueden utilizar como herramientas de aprendizaje.

Para ellos y ellas, docentes y alumnos, estas 7 razones por las que deberían empezar a utilizar las App de Google en las aulas de FPE:

  1. Se evitan o minimizan las actitudes de rechazo a la tecnología por parte de los participantes porque conocen Google, les resulta familiar, inicialmente como herramienta de búsqueda o visualizando videos.
  2. Les introduce de forma gradual en el uso de la tecnología con aplicación profesional.
  3. Los docentes pueden adquirir o mejorar su competencia digital con las App de Google Suite, por su sencillez de manejo, para experimentar el envío de documentos, encuestas o evaluaciones a los alumnos.
  4. Los docentes pueden sugerir actividades de aprendizaje basado en problemas (ABP) o basado en proyectos.
  5. Las actividades pueden realizarse dentro y fuera del aula, como ocurre en el ámbito laboral, con ordenadores o con dispositivos móviles (tabletas o teléfonos móviles) gracias a la integración de las apps de Google en diferentes dispositivos.
  6. Adquieren una competencia digital media a través de la práctica resolviendo situaciones laborales reales.
  7. Les abre puertas para acceder a puestos de trabajo de empresas digitalizadas o en proceso de digitalización que ya utilizan el Suite de Google.

La formación profesional, en concreto la formación para el empleo, necesita recibir un impulso de las administraciones, para facilitar y fomentar la renovación en las metodologías de impartición y la mejora de la competencia digital de docentes y participantes de los cursos.
Mientras en las administraciones avanzamos poco a poco en la puesta en marcha de estas iniciativas, los centros de formación y el colectivo docente  puede empezar a transformar la FPE desde sus parcelas de actuación con pequeños cambios significativos.

Otros enlaces relacionados:

10 razones de por qué las Google Apps están cambiando el aula
10 formas de utilizar Google Apps para liberarse del papel

Video killed the “teacher star”…

Video killed the “teacher star”…

“Video killed the “teacher star”… No, no he confundido la letra de la canción de The Buggles…

Pero me viene que ni pintado este título para ilustrar que el vídeo está cobrando más y más protagonismo como recurso didáctico en las aulas. Su uso, entre otras herramientas y recursos, empiezan a desbancar al “docente estrella” entendido como aquel docente que dirige y centraliza el proceso de aprendizaje, dando paso al “docente facilitador” que utiliza el vídeo como un gran aliado para favorecer la motivación y la implicación del alumnado dentro de su proceso de aprendizaje.

Ver vídeos de Youtube, es uno de los mayores entretenimientos de niños, jóvenes y adultos en la actualidad. Y es que la comunicación audiovisual triunfa todos los ámbitos, incluido el del aprendizaje. La fascinación por el lenguaje audiovisual, el poder de la imagen para captar la atención del espectador ha hecho que el vídeo haya ido evolucionando y se haya venido utilizando durante décadas como recurso didáctico en las aulas.

La formación para el empleo, como formación profesional que es, basa el aprendizaje en la adquisición de competencias profesionales por lo que los vídeos resultan herramientas indispensables del docente y del alumno.  Y es que las funciones básicas de un video como adelante-atrás, pausa, repetición, quitar la voz, mostrar subtítulos, permiten comprender las fases de un proceso, el funcionamiento de una máquina, cómo manipular materiales, reconocer útiles y herramientas, cómo funciona un programa informático o cómo resuelve un profesional un caso real.

Con la introducción paulatina de ordenadores personales y dispositivos móviles (portátiles, tabletas y smartphones) como herramientas de aprendizaje, los alumnos pueden reproducir vídeos instantáneamente dentro y fuera del aula.

Una consecuencia de esta nueva forma de consumir videos ha sido que algunos formatos que parecían obsoletos hayan evolucionado:

Televisión Educativa,

cine-forum,

– video interactivo.

Otra consecuencia, es que los docentes pueden adaptar las actividades didácticas que se basan en videos, para que puedan realizarse desde cualquier lugar:

-Facilitando enlaces a vídeos de apps como  Youtube y Vimeo . Para ello el docente habrá hecho una labor de “curación de contenidos” previa, facilitando al alumno aquellos vídeos que se adapten a su nivel o con contenido directamente relacionado con el contenido curricular.

videos y videotutoriales  en cursos de modalidad eLearning o en los actuales cursos gratuitos MOOC, donde el docente o incluso un actor  orienta y guía al alumno a lo largo de una secuencia de aprendizaje.

videotutoriales o screencast grabados por los propios docentes de cursos presenciales en los que explican algo a su alumnado. Es lo que se llama “clase invertida” o Flipped Classroom. El alumno lo visualiza, toma nota de posibles dudas y en el aula se resuelven y se llevan a cabo actividades  relacionadas con el contenido del video.

videotutoriales grabados por los propios alumnos. Se trata de una evolución del uso didáctico del video ya que se trata de que sea el alumno el autor del videotutorial. Sería la versión avanzada de preparar una presentación de diapositivas explicando un tema.

La técnica de screencasting permite grabar voz en off mientras se comparte la pantalla del ordenador. Este tipo de videos no es sólo útil para los profesores es una gran herramienta para permitir que los estudiantes muestren lo que saben sobre un tema.

Para realizar este tipo de actividad, el alumnado adquiere competencias de trabajo en equipo, ya que desde el proceso de búsqueda de información, guionado, grabación y posterior edición pueden intervenir un equipo de personas, además de que adquieren un buen nivel de competencia digital en el área de creación de contenido.

Silencio, se graba!

En la actualidad, grabar un videotutorial es muy sencillo.Podemos grabar con un teléfono móvil, con una tableta o con el propio ordenador. Bastará con probar de forma autodidacta o buscar vídeos sobre cómo funcionan algunas herramientas de captura de imágen. Existen herramientas gratuitas, de pago, con instalación o disponibles online.

Mi consejo es que los alumnos empiecen con una proyecto de grabación acerca de un tema con el que ya estén familiarizados. Por ejemplo, que graben un video de 20 segundos sin intención de publicarlo, solo para que prueben y vean el resultado.

Seguramente algunos alumnos ya tengan experiencia grabando videos caseros o se hayan grabado ellos mismos jugando a algún videojuego, emulando a algún Youtuber. Sería un buen comienzo. Aunque el objetivo no es lograr videotutoriales profesionales, al menos deberían incluir los siguientes elementos:

  • Que se presenten.
  • Explicar lo que va a ocurrir.
  • Contar la historia.
  • Hacer un resumen o cierre.

Es recomendable grabar la pantalla del ordenador de sobremesa o el portátil cuando predomine el texto y el uso de programas y aplicaciones. Podéis probar alguna de estas herramientas:

Se recomienda grabar con la tableta, cuando se trate de dibujos, imágenes, textos cortos. En estos casos probad con estas apps:

¿ya estás pensando en el primer videotutorial que tú o tus alumnos vais a grabar?

Gracias a los avances en materia audiovisual, el vídeo ha pasado de ser un recurso pasivo a ser un elemento activo y participativo, dentro y fuera del aula.

Y es que, el docente ya no es el centro de atención, ya no es la “estrella” en el aula, sin embargo los alumnos tiene en las imágenes, en el vídeo nuevos espacios para la creatividad, la expresión y la experimentación.

Video killed the “teacher star”.

 

¿Redes sociales para formar a trabajadores?

¿Redes sociales para formar a trabajadores?

 

Facebook, Twitter, Google+, YouTube, Instagram, Pinterest,…

Seamos realistas. Las redes sociales tienen muy mala prensa en el ámbito educativo. Los centros educativos ofrecen charlas a las familias y a los alumnos, acerca de cómo controlar el acceso a redes sociales, se limita o se prohíbe directamente el uso de dispositivos móviles en los centros y se trabaja en entornos virtuales de aprendizaje cerrados. (Moodle, Blackboard,WebCT,..).

Social media communication concept

Estas actitudes se ven respaldadas por:

  • comprensibles argumentos de educadores y familias en torno a la ciberseguridad, debido a que los alumnos son menores de edad.
  • el uso de móviles provocaría distracciones durante las clases.
  • el centro de formación haya “deshabilitado” entre otros contenidos de la red, el acceso a redes sociales.
  • Desconocimiento de los docentes acerca de las posibilidades que ofrecen las redes sociales como recurso didáctico.

Recuerdo una experiencia piloto, de un proyecto internacional de aprendizaje colaborativo con alumnos y alumnas de varios países europeos. El primer problema a salvar, fue argumentar convenientemente a la dirección del Instituto de Educación Secundaria participante e instancias superiores que teníamos que utilizar Facebook como herramienta de comunicación informal y gestión de equipos con un grupo de alumnos y docentes. Lo cierto es que hubo una buena colaboración y logramos que “un aula” tuviera dicho acceso. Estos alumnos fueron durante unos meses, la excepción de todo el instituto.

Sin embargo, en los cursos de formación para el empleo algunos de los argumentos expuestos caen por su propio peso y es más, en la formación de adultos, la propia evolución del sector empresarial en estrategias de comunicación, debería servir de referente para avanzar en el uso de estas aplicaciones.

Es un hecho que las empresas, grandes y pequeñas ya  están utilizando las redes sociales como herramienta de comunicación habitual en equipos de trabajo y el correo electrónico se irá limitando cada vez más a comunicaciones unidireccionales y es que:

  • Las empresas están descubriendo que las redes sociales (horizontales o verticales) les permiten gestionar y compartir información entre sus empleados. Por ello, está empezando a tenerse en cuenta como parte de la estrategia de comunicación de muchas empresas.
  • Las redes sociales son un complemento a la página web corporativa, ofreciendo un espacio de comunicación más cercano  que da una mayor visibilidad a las empresas entre sus potenciales clientes.
  • Las redes sociales generales permiten establecer vínculos profesionales entre expertos reconocidos en un campo profesional que comparten los últimos avances de un determinado sector.
  • Las redes sociales profesionales, como Linkedin, permiten contactar con profesionales de cada sector, mantener relaciones cordiales participando en grupos donde se comparte información y enlaces de interés, permite identificar competidores en el mercado, pero también mantener buenas relaciones y establecer incluso estrategias de colaboración.
  • Cada vez más las empresas se plantean crear una red social empresarial, desde un blog corporativo o colaborativo que de valor añadido a la empresa o una red social interna que establezca lazos entre los trabajadores, fomentando el sentido de pertenencia a un grupo.
  • El uso profesional de las redes sociales permite el aprendizaje informal de los trabajadores de una empresa. Por este motivo es conveniente que las empresas consideren la participación en redes sociales como un tiempo productivo, como en su momento se hizo con  la gestión del correo electrónico.

Se da la paradoja de que el alumnado hace un uso intensivo de las redes sociales en su vida personal y sus tareas cotidianas –están prácticamente «conectados» durante todo el día,pero por otro lado desconocen la aplicación y la utilización didáctica que se puede dar a las redes sociales.

Veamos una infografía sobre el uso de las redes sociales de los españoles:

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Por tanto, resulta incluso beneficioso que los formadores de personas desempleadas adquieran competencia digital y metodológica adecuada para incluir actividades  donde los alumnos experimenten las posibilidades de aprendizaje social y colaborativo que ofrecen las redes sociales y los beneficios que le reportaría utilizarlas como herramientas de comunicación en las empresas.

Sabemos que la formación para el empleo mejora metodológicamente cuando se simulan situaciones reales que incluyen las tecnologías que encontrarán los trabajadores en las empresas.

Entre los posibles usos de las redes sociales en la formación de desempleados, apunto algunos:

  • Publicar y compartir información relacionada con un tema o un actividad propuesta;
  • El autoaprendizaje, gracias al acceso consciente a otras fuentes de información;
  • El trabajo en equipo estableciendo comunicación alumno-alumno;
  • La comunicación alumno-profesor para resolución de dudas, enlace a tareas finalizadas;
  • Contacto con expertos profesionales que pueden ser invitados virtualmente al aula

Estos usos se pueden llevar a cabo a través de infinidad de actividades que hacen que el aprendizaje sea más interactivo y significativo y sobre todo, que se desarrolle en un ambiente mucho más dinámico. Un ejemplo son las comunidades de aprendizaje creadas en Google+ que se están creando en torno a muchos MOOC (massive open online courses).

Por todo ello, su utilización y familiarización resulta de gran ayuda durante la formación para el empleo, donde el alumnado puede descubrir todo el potencial profesional que ofrecen las redes sociales para su futuro profesional, ya que la gran mayoría de las empresas manejan ya estas aplicaciones en el desarrollo de sus funciones.

Si eres docente de formación para el empleo y ya utilizas las redes sociales en tu aula, enhorabuena!! Seguro que además de éstos,  has encontrado más usos de las redes. ¿Te animas a compartirlo aquí?.

 

 

 

¿Donde están los docentes innovadores de FPE?

¿Donde están los docentes innovadores de FPE?

En la actualidad, si tienes algo de curiosidad por las nuevas tendencias didácticas y las nuevas tecnologías, encuentras cientos de experiencias y buenas prácticas que difunden los profesores, principalmente de los distintos niveles del sistema educativo. También se puede encontrar bastante oferta formativa centrada en este colectivo docente.

Pero apenas encontrarás repercusión de la actividad que llevan a cabo los y las docentes de los cursos para desempleados, en quienes la administración deposita mucha de la responsabilidad de formar a los ciudadanos desempleados y trabajadores de este país con escasa cualificación profesional. Raro, raro…

¿Es que no innovan los docentes de FPE? Y si lo hacen, ¿por qué apenas trasciende?

10 motivos por los que vemos poca innovación en formación para el empleo:

Por parte de los docentes:

  • Falta de oferta formativa de especialización docente centrada en metodologías disruptivas e innovadoras y de competencia digital docente para este colectivo. Sí, esto es cierto, pero la oferta formativa de aprendizaje informal en la red para profesores de educación no discrimina a los docentes de formación para el empleo.
  • Escasa competencia digital en los docentes de FPE. Quienes la tienen la aprenden de forma principalmente autodidacta.
  • La discontinuidad en su contratación como docentes (hecho obvio), puede afectar a su motivación, dado que pasan por periodos de inactividad laboral pero este hecho podría ser considerado como una oportunidad para  actualizar conocimientos y competencias digitales . Entramos en terreno resbaladizo, el de  la actitud hacia el aprendizaje permanente.
  • Escasa cultura del “compartir” entre los docentes, provoca que hayan escasas redes o comunidades de aprendizaje  de docentes de formación para el empleo compartiendo experiencias, buenas prácticas y proyectos. Iniciativas concretas como e-twining se echan en falta en la formación para el empleo a nivel europeo.
  • La difusión aislada en las redes, en los cursos MOOC y en los medios de comunicación, de lo que ocurre en las aulas de cursos para desempleados, en cuanto al uso de nuevas metodologías, recursos didácticos y tecnológicos se refiere, hace que estas experiencias no se contagien.

Por parte de la administración:

  • Los programas formativos oficiales (sea cual sea su familia profesional) no exigen como requisito docente, acreditar competencia transversal en competencia digital, junto a la competencia metodológica.
  • Las administraciones de las CCAA (como consecuencia del punto anterior) no suelen puntuar en sus baremos de valoración de docentes de FPE, como criterios específicos ni la especialización en metodologías didácticas innovadoras, ni la competencia digital docente. ¡Ni siquiera en el certificado de profesionalidad de Docencia de la Formación Profesional para el Empleo, la especialidad de Tutor de Teleformación o Metodología de la Formación Abierta y a Distancia!
  • Las administraciones que gestionan la FPE fomentan y difunden de forma muy tibia, la introducción de nuevas metodologías didácticas que repercutan al fin y al cabo en una mejor calidad didáctica de los cursos y en propiciar ambientes de aprendizaje cercanos a los futuros ambientes laborales del alumnado.
  • Las administraciones que gestionan la FPE centran sus esfuerzos “innovadores” en programar  eLearning o teleformación  para lograr flexibilizar y rentabilizar el acceso a la formación de los desempleados a través del aprendizaje en Internet.
  • Muchos centros de formación de FPE, confunden lo que significa “uso de metodologías innovadoras en las aulas”, entendiendo en ocasiones que se trata de dotarlas de pizarras electrónicas y aulas con ordenadores y creyendo que la  inclusión de equipamiento informático y audiovisual garantizara, “per sé” una formación innovadora y de calidad.

Aun en estas circunstancias, algunos docentes de formación para el empleo, empiezan a tener alguna presencia en foros  de innovación didáctica en la red, bien por iniciativa propia, bien porque proceden del sistema educativo o porque participan en iniciativas de algunas administraciones.

Este último caso, que bien conozco,  es el de docentes vocacionales y comprometidos de distintos Talleres de Empleo de la Comunidad Valenciana, que promueve el Servicio Valenciano de Empleo y Formación, Servef.

Un proyecto integral de atención metodológica a este colectivo docente desde 2008 hasta hoy, donde hemos puesto en marcha:

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Este colectivo docente ha aprendido a utilizar de forma autodidacta distintas herramientas TIC como recursos de aula, leen blogs especializados e informes sobre innovación didáctica, comparten sus experiencias, trabajan en equipo para desarrollar recursos didácticos que comparten en la red y participan en foros con otros docentes con sus mismas inquietudes.

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Ellas y ellos, logran motivar a sus alumnos para que adquieran conocimientos y habilidades en especialidades como Albañilería, Mantenimiento o Jardinería a través del aprendizaje basado en proyectos utilizando las TIC. De este modo, el alumnado adquiere competencias digitales en áreas como la búsqueda y gestión de información, la redacción y comunicación en edublogs y redes sociales o la creación de presentaciones con contenido propio de las especialidades y que utilizan para contar lo que aprenden en centros escolares, en rutas turísticas, o en páginas web de su población. Estas competencias mejoran en este especial colectivo de alumnos su autoestima, su motivación por aprender y su capacidad de integración social y laboral.

Estas y estos docentes son mis héroes!

9 pistas para diseñar actividades TIC en cursos para desempleados

“Integrar las TIC en los cursos para desempleados es cuestión de actitud y pasión, no solo de competencia digital avanzada.”

Estés de acuerdo o no, sigue leyendo y encontrarás 9 pistas que te ayudarán a diseñar actividades con TIC en tus cursos de formación para el empleo.

Pista 1: Utiliza las TIC para aprender diferentes contenidos y habilidades. El objetivo de su uso en las aulas no es en sí mismo, adquirir competencia digital, sino “aprender haciendo” en entornos digitales, porque hoy en día, como ya sabemos , ningún sector profesional escapa al uso de las TIC.

Pista 2: Plantea actividades donde los alumnos puedan crear productos digitales utilizando distintos lenguajes de comunicación: texto, imágenes, ilustraciones, símbolos, vídeos, audios y en general cualquier manifestación de lenguaje audiovisual que facilite la comprensión y comunicación de información. Tus alumnos se informan y se comunican a través de medios audiovisuales, facilita que aprendan de la misma forma.

Pista 3: Diseña actividades para que tus alumnos creen productos tangibles, empezando por algo sencillo como un álbum, una tabla, un glosario, una infografía, una encuesta, un video, una entrevista, un portfolio, un blog, una ruta geolocalizada o incluso una sencilla aplicación de móvil. Existen cientos de aplicaciones en Internet que permiten crear estos productos de forma muy intuitiva, donde poder ir implementando las TIC de forma gradual,  con un doble objetivo:

  • Fomentar el aprendizaje a través del “aprender haciendo”.
  • que el alumnado puedan luego mostrar sus proyectos a sus contactos profesionales  o entrevistas de trabajo al finalizar el curso, en un sitio web o descargándolo en un pendrive.

Pista 4: Prepara las condiciones para crear un ambiente de trabajo de equipo y colaborativo durante las actividades:

  • Espacios de trabajo flexibles redistribuyendo en lo posible, los muebles y los recursos en el aula, amplia con el consentimiento debido, los espacios de aprendizaje distintos del aula en el centro de formación. Si la conectividad y la dirección del centro lo permite, habilitar espacios comunes, talleres o espacios abiertos…
  • Ayuda a los alumnos para que aprendan a distribuir roles y tareas de forma consensuada. Puedes apoyarte en herramientas de gestión de proyectos, aunque no es imprescindible.
  • Promueve debates, en foros o grupos en redes sociales  o comunidades, la toma de decisiones y el desarrollo de su espíritu crítico.
  • Establece tu rol de facilitador, orientador durante el desarrollo de actividades. Los alumnos deben saber que aspectos de la colaboración se evaluarán.

Pista 5: Diseña actividades donde el uso de las TIC se utilicen como un recurso más, sin centrar la actividad en el grado de manejo de la herramienta como un fin. Con el uso básico de herramientas también pueden lograr buenos resultados, por ello no evalúes su trabajo por su habilidad con la herramienta TIC utilizada.

Pista 6: Trata de plantear actividades que estimulen la gestión de información en Internet donde los alumnos deban buscar, seleccionar, remezclar información y transformarla para adaptarla al objetivo final que se plantee. No aceptes el “copia-pega” o la selección de información de la primera fuente de información encontrada a menos que se justifique el motivo ya que si no comprenden y asimilan la información, no se producirá aprendizaje. Haz la prueba, pídeles que resuelvan un aspecto desconocido sobre un tema de máximo interés para cada uno de ellos y que reflexionen cómo han logrado una respuesta fiable que les convenza.

Pista 7: Haz un esfuerzo en diseñar actividades TIC que el alumno entienda como útiles en su ámbito laboral más próximo (solventar un caso realista de una empresa, resolver la petición de un cliente, mejorar un proceso, etc.)

Pista 8: Diseña actividades TIC que fomenten actitudes positivas donde puedan mostrar su iniciativa, que sean creativas, retadoras, que despierten emociones para lograr que el alumnado se implique.

Pista 9: Sugiere a tu alumnado herramientas TIC que fomenten el aprendizaje, la participación y la colaboración. En general las llamadas Web 2.0, que tienen un componente social. Muchas aplicaciones en la red se están reconvirtiendo a redes sociales para promover su uso social y en el ámbito de la formación pueden ser aplicadas como herramientas de aprendizaje social y colaborativo. Por ejemplo, una presentación de diapositivas en Power Point en sí misma no fomentará el aprendizaje social y colaborativo, pero si la compartimos en la app Slideshare (adquirida en 2012 por Linkedin) podremos distribuirla en sitios web o recibir comentarios de otros usuarios. Si lo transformamos en un Prezi, además de crear presentaciones mucho más dinámicas, tendremos la posibilidad de editarlo de forma colaborativa,recibir valoraciones y comentarios o insertarlo en un espacio web para su difusión.

¿Se os ocurren más pistas?

¿Conseguirán las TIC formar mejores trabajadores?

He leído y escuchado opiniones escépticas acerca de la efectividad de las TIC en los procesos de aprendizaje, que casi siempre basan sus argumentos en las dificultades de acceso a entornos digitales en los centros de formación, a la escasa formación del profesorado para sentirse cómodos con el uso de las TIC… y en el caso de las personas desempleadas, a la especial dificultad de aplicación en colectivos de desempleados de larga duración o incluso en riesgo de exclusión por no tener una competencia digital básica. Pero no podemos convertirlas en las excusas perfectas para dejar de abordar la necesidad de integrar las TIC en la formación de estos colectivos, precisamente los que no lo tienen nada fácil para encontrar un puesto de trabajo, sería desahuciarlos.

En las administraciones públicas, estamos obligados a esforzarnos por mejorar y adaptar las políticas activas de empleo a las necesidades de las empresas y la formación para el empleo es una pieza clave de estas políticas. Por tanto, el esfuerzo no debería centrarse únicamente en que los contenidos que se imparten se ajusten escrupulosamente a los programas oficiales (que también), sino en las metodologías donde estos contenidos puedan ser asimilados con ayuda de herramientas digitales, las mismas que encontrarán en sus nuevos puestos de trabajo.

Leyendo un interesante artículo publicado por Eva Alós Melchor  en el Portal EPALE, Plataforma Europea de aprendizaje de adultos en Europa, acerca de distintos métodos para involucrar en el aprendizaje a estudiantes adultos, no he podido evitar relacionarlo con el proceso de aprendizaje del alumnado de Formación para el Empleo y cómo podría aplicarse si lo hacemos con ayuda de las TIC.

Partimos de dos realidades constatadas:

  • Un alto porcentaje de desempleados muestra signos  evidentes de brecha digital y es discutible si es causada por cuestión generacional, económica o de actitud ante lo nuevo. Lo cierto es que, en las aulas de cursos para desempleados, conviven alumnos con distintos niveles de competencia digital, lo que podría plantearnos ciertas dudas en cuanto a si, ¿ son las TIC un elemento discriminador en alumnos desempleados?
  • Las TIC pueden ejercer un efecto motivador en el alumnado, no tanto por su componente tecnológico, sino por el modo en que se utilicen durante el proceso enseñanza-aprendizaje de competencias profesionales y su aplicación directa en el puesto de trabajo. ¿Qué métodos utilizar para integrarlas en las actividades con alumnos?

Veremos qué métodos  describe Eva Alós Melchor para involucrar en el aprendizaje a estudiantes adultos , y los relacionaremos con el modo en que  podrían adaptarse a los desempleados:

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  1. Valorar la experiencia de los alumnos en el uso de aplicaciones digitales o el funcionamiento de objetos cotidianos. Ser escuchados y allanar el terreno aumentará su autoestima y se sentirán valorados en su nivel de utilización de las TIC. En muchas ocasiones el alumnado no identifica siquiera que tiene una mínima competencia digital. Será muy útil ayudarles a reconocer situaciones cotidianas, en que utilizan aplicaciones digitales como el uso de apps en los teléfonos móviles, programar un despertador, grabar un programa de televisión, usar el navegador del coche, etc.

Si reconocen tener alguna competencia digital y acceso a dispositivos móviles u ordenadores, seguro que buscan información en Internet, ven videos en Youtube, utilizarán el correo electrónico o tendrán una cuenta en alguna red social generalista como Facebook, Twitter o Instagram . En estos casos será muy clarificador que reflexionen acerca del modo en que hacen uso de todo ello.

Si identificamos una competencia digital media en el alumnado, qué aplicaciones conocen o se han descargado, qué uso personal o profesional han hecho de ellas, para seguidamente establecer alguna relación con actividades TIC que se plantearán durante las clases.

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2. Descubrir que lo que aprenden sea relevante para su vida personal y laboral. Para ello es fundamental que los alumnos encuentren en cada actividad TIC en la que participen, una clara relación con su futuro profesional y con actividades de interés personal. Si no es así, perderán interés y desconectarán, porque el esfuerzo no les valdrá la pena. Es importante identificar con ellos qué funciones y  tareas tendrán que realizar en su futuro trabajo y dar pié durante las actividades a que reflexionen sobre cómo aplicarían las herramientas TIC utilizadas en situaciones reales.

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3. Que sea un aprendizaje activo y participativo – La mayoría de los adultos aprenden haciendo y necesitan distintos métodos para participar activamente a lo largo del curso. Por este motivo habrá que programar una variedad de actividades y herramientas TIC que involucren a los alumnos en su proceso de aprendizaje. Hay que tener en cuenta que las empresas valoran trabajadores experimentados en el trabajo en equipo. El docente puede programar algunas de las siguientes actividades donde los alumnos utilicen una amplia variedad de aplicaciones TIC gratuitas, disponibles en Internet:

  • Participación en foros, videoconferencias y comunidades de aprendizaje dentro y fuera del curso relacionadas con los contenidos.
  • Diseñar y cumplimentar encuestas online.
  • Realizar entrevistas grabadas con dispositivos a su alcance (smartphone, tableta,..)
  • Resolución de situaciones reales planteadas a través de proyectos que sean cercanos al puesto de trabajo con ayuda de aplicaciones digitales.
  • Aprendizaje colaborativo, con la formación de equipos de trabajo donde es necesaria la distribución de tareas, de roles(curación de información, de recursos gráficos, redacción y edición de documentos en la nube, presentaciones,etc.

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4. Plantear retos/tareas adaptados a su nivel – Esto resulta indispensable para mantener a los alumnos comprometidos. Es importante adaptar el aprendizaje a diferentes niveles ya que cada individuo tiene conocimientos, habilidades y experiencias únicas. Si la actividad resulta muy difícil o es muy costosa de resolver, perderán el interés. Formar equipos de trabajo con individuos de distintos conocimientos y habilidades enriquecerá el resultado de los trabajos.

Para diseñar tareas donde se utilicen herramientas TIC, será necesario haber identificado (tal y como dijimos al inicio) el nivel de competencia digital de cada alumno, determinar qué conocimientos previos tiene acerca del tema a trabajar y comprobar día a día sus progresos . La tarea de actuar como docente-facilitador en el aula no es sencilla, pero es esencial para los diferentes niveles y que la experiencia de aprendizaje de los alumnos sea un éxito.

Entonces, ¿conseguirán las TIC formar mejores trabajadores?

Digamos que no serán las TIC, únicamente por su tecnología, las que obren el milagro, sino por las oportunidades de crear ambientes de aprendizaje que les ayuden a mejorar actitudes laborales y experimentar situaciones muy próximas a las que encontrarán en su próximo puesto de trabajo inmerso ya, incuestionablemente, en la era digital.

8 indiscutibles razones para mejorar tu competencia digital como docente de formación para el empleo

En mi trabajo como formadora y dinamizadora de docentes de formación para el empleo he tenido la oportunidad de observar y compartir reflexiones acerca de qué les motiva a mejorar su competencia digital.

Habitualmente escucho las necesidades de formación de docentes de Talleres de Empleo. Consideran necesario estar actualizados en sus respectivas especialidades (desde oficios manuales hasta otros más tecnificados) y en temas transversales como trabajo en equipo, resolución de problemas , metodología didáctica y competencia digital. En el Servicio Valenciano de Empleo y Formación, Servef abordamos en la medida de lo posible estas necesidades y es en el área de competencia digital donde intervengo.

 Trabajan en ambientes de aprendizaje y laborales ciertamente difíciles pero cada proyecto es un reto que cuando finaliza da muchas satisfacciones. El alumnado de estos programas tienen un nivel educativo básico, escasas habilidades sociales, hay un alto porcentaje de parados de larga duración y su motivación por entrar en estos cursos no es tanto el aprendizaje de un oficio, sino tener un salario mínimo durante el tiempo que dura el curso: un “cóctel” difícil de gestionar y donde resulta difícil reavivar la motivación por aprender. Aunque todo ésto daría para otro artículo.

Suelo comenzar los cursos con una encuesta donde los docentes indican su grado de uso de las TIC, qué herramientas conocen, cuando, dónde y cómo las utilizan y lo que es más importante, si las utilizan como recurso de aprendizaje con sus alumnos. En un primer análisis ya se observa que,

  • Los docentes, en un alto porcentaje, utilizan herramientas digitales para buscar información con objeto de preparar sus clases y actividades. (sin entrar en el modo de filtrado, selección y gestión de información)
  • Que tienen una mayor o menor destreza en la elaboración de presentaciones digitales (en su mayoría Power Point) y que preparan actividades de aula donde los alumnos buscan información en Internet y con ella preparan documentos o presentaciones.(sin detenernos en la variedad de herramientas que ponen al alcance de los alumnos y qué métodos de evaluación utilizan para valorar los trabajos de los alumnos).
  • Que no utilizan las TIC de forma habitual en las aulas por falta de dispositivos, por falta de conectividad, por falta de formación, por falta de tiempo y porque  (en opinión de algunos entes promotores) es innecesario para el aprendizaje de una ocupación.

Nada nuevo bajo el sol…Estos resultados bien podrían trasladarse a la mayoría de docentes de formación para el empleo.

Pero si eres docente de formación para el empleo y crees que el uso de herramientas TIC podría cambiar algo el ambiente de aprendizaje que se respira en tu aula, sigue leyendo y descubrirás además 8 indiscutibles razones para mejorar tu competencia digital como docente en formación para el empleo:

  1. Porque vivimos en un mundo que ya es digital, y no entender la competencia digital, cómo enseñarla y cómo evaluarla en los cursos, supone que tú y tus alumnos podéis estar en riesgo de exclusión profesional.
  2. Porque si usas herramientas digitales en tu aula aumentará la motivación de los alumnos y multiplicarás su capacidad de aprendizaje, ya que verán de forma natural cómo se integra la tecnología que ya están utilizando en su vida personal  a través de dispositivos móviles como las tabletas o los smartphones.
  3. Porque los desempleados a los que formas, necesitan desarrollar su competencia digital, para integrarse en empresas que pertenecen a una economía basada en la información y el conocimiento a través de recursos y aplicaciones digitales.
  4. Porque para muchos de tus alumnos desempleados, tus clases son la única oportunidad de acceder a la tecnología y puedes hacerles entender lo útil que podrá ser para su vida personal y profesional.
  5. Porque ampliarás tus conocimientos y capacidades y tendrás más y mejores oportunidades laborales.
  6. Porque los programas formativos de los certificados de profesionalidad y otras especialidades de formación profesional para el empleo aconsejan cada vez más metodologías colaborativas y recursos tecnológicos, independientemente de que pertenezcan o no a familias profesionales relacionadas con informática.
  7. Porque ya existe en la red una amplia oferta formativa abierta, flexible y gratuita que te permite conjugar tus tareas docentes con el reciclaje profesional. Por tanto, los argumentos “no tengo tiempo” y “no tengo presupuesto” ya no son válidos.
  8. Porque es un reto profesional que debes abordar, sin excusas. Si crees que no lo necesitas, piensa que tus alumnos, sí.

¿Se te ocurre alguna razón más?